Discurso de Javiera Toro en la fundación del Partido Comunes

A continuación el discurso de la presidenta de la primera directiva del partido Comunes, que nace de la fusión entre Izquierda Autónoma y Poder Ciudadano, en el hito fundacional el domingo 20 de Enero de 2019 en el Teatro Azares.

Parece contraintuitivo disponerse a construir estructuras partidarias cuando el abismo entre política y sociedad no hace más que crecer. Sin embargo, perseveramos en esta tarea, justamente, porque tenemos la convicción de recuperar el sentido de la política como herramienta al servicio de la transformación social.

El 2018 ha terminado con contradicciones. Por un lado, vivimos el resurgir de un movimiento feminista, que anclado en el movimiento estudiantil, dijo “basta a la violencia contra mujeres y diversidades sexuales” y fue capaz de interpelar a la política con demandas de transformación y democratización profunda. Pero también, observamos con preocupación el crecimiento de alternativas autoritarias que destruyen el diálogo democrático. Tristemente, vemos cómo se vacía el debate de ideas y volvemos a la contradicción más cómoda para la estrecha política de la transición: aquella entre dictadura y democracia. De esta forma, las fuerzas de choque de la derecha neoliberal nos tienen nuevamente debatiendo sobre garantías democráticas mínimas, cerrando así la puerta a la ampliación de derechos sociales, sexuales y reproductivos.

A la vez, las fuerzas progresistas y de izquierda hemos sido incapaces de superar la faceta denunciativa. Y no hemos logrado construir una alternativa a la profundización neoliberal y autoritaria del Gobierno, para proponer al país un proyecto democratizador y de mayorías.

A pesar de la esperanza que nos dejan las movilizaciones sociales de los primeros años de este siglo -la lucha por la educación pública, el movimiento feminista, las movilizaciones socioambientales, el movimiento NO+AFP, por nombrar solo las más prominentes-, también se hace evidente que esta fuerza social es insuficiente cuando no logra representación política. Aunque la sociedad se ha organizado y luchado por sus derechos, las mayorías siguen excluidas de los espacios donde se toman las decisiones. Decisiones que siguen favoreciendo a unos pocos.

Lo que vivimos, es expresión del fracaso de los gobiernos progresistas para responder al descontento social con un proyecto de superación del régimen forjado durante la dictadura civil militar y profundizado durante la transición. Esto, nos interpela a tomarnos en serio la tarea de construir un proyecto de transformación social para nuestros tiempos.

El Frente Amplio, forjado al calor de las luchas sociales democratizadoras de la última década, se ha propuesto ofrecerle al país una alternativa de cambio, con una promesa de ampliación de derechos que obtuvo un respaldo significativo en la última elección presidencial. Nos sentimos responsables de proyectar esa fuerza para abrir paso a un nuevo ciclo político.

Frente a la incertidumbre permanente, nuestra apuesta es construir una sociedad de derechos, que dé seguridades. Vemos en este desafío una tarea democrática porque desde el retorno a los gobiernos civiles, las mayorías han estado impedidas de tomar decisiones -más allá de los márgenes- sobre la manera en que organizamos la sociedad, sobre la manera en que distribuimos la riqueza.

Por todas estas razones, iniciamos la construcción abierta del partido Comunes, que se propone ser instrumento de las mayorías populares para representar las luchas por derechos sociales, y fortalecer al Frente Amplio en el desafío compartido de recuperar el sentido de la política.

Un partido feminista, que se haga cargo de la deuda histórica de la izquierda con la lucha de nosotras, mujeres y diversidades sexuales, y entienda que no existirá emancipación humana sin lucha antipatriarcal.

Un partido que, junto a los luchadores sociales, trabaje por recuperar la soberanía sobre nuestras propias vidas, construyendo una lógica de derechos allí donde hoy estamos a merced del mercado. Para construir una educación pública y no sexista; para recuperar la salud pública; para asegurar el derecho a la vivienda; para alcanzar pensiones dignas terminando con las AFP; para garantizar derechos sexuales y reproductivos que nos den libertad; para reconocer a los pueblos originarios y su derecho a la autodeterminación y soberanía territorial; para asegurar el pleno respeto a los derechos humanos, saldando la deuda en materia de verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición que arrastramos desde la dictadura; para recuperar derechos laborales a través de la lucha colectiva.

Somos conscientes que el desafío excede la formación de Comunes y por eso nos proponemos fortalecer el Frente Amplio y conformar alianzas que nos permitan construir mayorías, sociales y políticas.

Para detener el avance de la derecha radical sin compromiso democrático, buscaremos la unidad de las fuerzas progresistas y de izquierda que se dispongan a trabajar por estos objetivos. La unidad que necesitamos, sin embargo, no se reduce a los diálogos entre burocracias partidarias ni se resolverá únicamente en el plano electoral. Por ello, invitamos a las fuerzas políticas aquí presentes a trabajar en conjunto en una agenda de cambios que conecte con las necesidades de las mayorías populares. A pesar de tener al frente a un gobierno reaccionario y antidemocrático, no postergamos la tarea de frenar la profundización neoliberal y avanzar en reconocimiento de derechos.

Creemos que la fuerza social y política llamada a superar el ciclo político en crisis se construirá en un diálogo entre lo mejor de la tradición de la izquierda y las fuerzas forjadas en las luchas recientes. Construyamos hoy, en conjunto, al calor de la lucha social, el programa de democratización social y política que abrirá las puertas del nuevo ciclo histórico. A esa tarea nos disponemos, con la fuerza de las y los comunes.

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