Socialismo y Libertad

Opinión Orgánicas

* Adelanto exclusivo del nuevo número de Revista Trama, que será lanzado el próximo 10 de noviembre.
La reconfiguración del paisaje político que hoy atestiguamos tiene como aspecto central la impugnación del neoliberalismo. No hay resolución favorable posible de esta crisis de legitimidad sin el levantamiento de un proyecto global que lo trascienda (más que demandas parceladas o la consecución de algunos derechos sociales). Esta tarea, hoy en ciernes, constituye el principal mandato de la izquierda. Su abandono puede dar espacio a un reacomodo del modelo en que se apacigüen las contradicciones más agudas del neoliberalismo –ofreciendo además un recambio de los rostros políticos que conducen el Estado–, pero dejando intacta su arquitectura fundamental.

Hace unos días Miguel Crispi, diputado de Revolución Democrática, publicó en este mismo medio una columna, que si bien buscaba publicitar el Festival A Toda Marcha, aprovechó también de poner sobre la mesa una idea central, de carácter estratégico, respecto de su visión -y probablemente la de su sector en el partido- sobre lo que debe constituir la tarea del Frente Amplio: construir un “nuevo pragmatismo popular, que sea una alternativa al cómodo idealismo testimonial identitario”.

El 7 de abril del 2018 marca un antes y un después en la política latinoamericana. Luiz Inácio Lula da Silva se entrega a la justicia, poniendo bajo escrutinio una vez más el legado de la “década ganada” del progresismo latinoamericano. En este artículo, se analiza está situación en contraste tanto con la historia reciente de Brasil y el Partido de los Trabajadores, como con las dinámicas sociales que posibilitan el encarcelamiento de uno de los mayores protagonistas de este ciclo.

Si bien Gabriel Boric tiene razón en que es indispensable mantener viva la reflexión sobre esta materia, y al contrario de quienes agitan la caricatura de una izquierda que no defiende los DD.HH. cuando están involucrados gobiernos que les son cercanos como una excusa para quebrar al FA, como planteó públicamente el diputado Mirosevic en La Segunda, debemos ser críticos con las experiencias de izquierda en la región, pero firmes ante quienes equiparan una crisis social, con el exterminio sistemático de opositores.

El 17 de abril, estudiantes de Antropología de la Universidad Austral se tomaron la Facultad de Humanidades denunciando encubrimiento institucional y reglamentos insu cientes para responder a los reiterados hechos de violencia sexual y de género. Contra el relato centralista de los medios de comunicación, la toma en la Universidad Austral fue la que inició la llamada “ola feminista”.

El Frente Amplio es un conglomerado diverso y articula diversas tradiciones políticas. Con todo, su alianza se levanta sobre un elemento estratégico fundamental: la superación del neoliberalismo. La pregunta es obvia entonces: ¿Es posible cimentar alianzas -que superen lo meramente instrumental- con partidos hasta ahora abiertamente neoliberales? La respuesta es bastante lógica: considerando que el Frente Amplio debe ampliar su arco de alianzas ante la eventualidad de ser gobierno, entonces sí, es posible -e incluso necesario- cimentar alianzas de este tipo. Pero primero, es también necesario arreglar cuentas, puesto que lo que no es posible es establecer alianzas con partidos que continúen en la senda neoliberal.

La historiadora Luna Follegati, experta en temas de género, observa que “el feminismo genera rédito para los partidos y los partidos tradicionales no quieren quedarse abajo”.

Despierto, abro los ojos, se perfectamente lo que debo hacer hoy (limpiar, comprar algunas cosas, pero primero un matecito). Que hace frio chhhhh’ de nuevo las cañerías se congelaron, por la miechica queda solo un tronco, ya no importa le pediré fiao al vecino (él es buena gente) además tan caro que esta el metro ya va por los veinticinco mil.

¿Cuál es el trasfondo de las tomas y movilizaciones de mujeres y feministas en Chile por “educación no sexista”? “Esto se viene gestando hace mucho”, cuenta Valentina Gatica, presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad Austral en entrevista con Nodal.

Durante este mayo el conjunto de movilizaciones que se ha llamado Ola Feminista desbordó el debate en todos los rincones del país con una fuerza y un impacto tan imprevisible como irreversible.

Con todo, si bien sabemos que es fundamental eliminar la segregación por género en los liceos emblemáticos, terminar con 100 años de historia patriarcal no se borran de la noche a la mañana. Y no hablamos solo del currículum oculto que en estos casos tiene el peso de una catedral, sino de preguntarnos qué estamos enseñando y, sobre todo, cómo lo estamos enseñando.

“El gobierno pretende que creamos que los mismos diputados que inventaron las violaciones no violentas ahora están a favor de la igualdad de género”, indicó la también presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad Austral, Valentina Gatica, vocera del zonal sur de la Confech y militante del Frente Amplio, quien además afirmó que mantienen el llamado a movilización en próximo 1° de junio.

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